Diariamente, mil 244 toneladas de basura se producen en la Ciudad de México, de las cuales 124 terminan en el espacio público. Esto genera un grave problema de convivencia y muestra una falta de respeto hacia el espacio público, el poco sentido de pertenencia por la ciudad y el desinterés por el cuidado del medio ambiente. Deposita tu basura en un bote y si no encuentras uno cerca, guárdala hasta llegar a uno para depositarla.
Para limpiar las paredes mal-pintadas o rayadas con grafitis, el Gobierno de la Ciudad de México ha invertido en los últimos 3 años, 48 millones de pesos en la recuperación de 334 sitios y más de mil 198 parques y módulos deportivos, pero 15 días después estos espacios fueron afectados nuevamente.
Un chicle te cuesta 25 centavos. Si lo masticas y lo tiras al piso, al Gobierno del Distrito Federal le cuesta 75 centavos de nuestros impuestos removerlo para cuidar de tu salud y mejorar el aspecto del espacio público, pues en la saliva sobreviven bacterias que al secarse son levantadas por el viento, aumentando el riesgo de infecciones y enfermedades. Evitemos este gasto tirando el chicle en un papel dentro del bote de basura.
Dejar las heces de nuestros perros en la vía pública, tiene consecuencias que ignoramos, un par de horas después las estamos inhalando, comiendo o tomando, porque los microorganismos que están allí presentes se transportan por el agua o el aire y pueden generar enfermedades gastrointestinales y respiratorias. Si tu perro se hace, tú no te hagas… levántalas.
Respetemos estos espacios para permitir que todos podamos disfrutar de la ciudad en las mismas condiciones. La Ciudad de México cuenta con 18 mil rampas de acceso, 10 mil 584 asientos reservados en el Metro, mil 362 en el Metrobús y mil 432 en los autobuses de la RTP, para atender a más de 140 mil personas que presentan algún tipo de discapacidad en nuestra ciudad.
A los 15 años 60 de cada 100 mujeres ya han sido agredidas en el espacio público de la Ciudad de México. La violencia contra las mujeres se expresa de manera física, verbal, sexual y visual. Entre enero de 2008 y enero de 2009 se levantaron 2 mil 200 averiguaciones previas por el delito de abuso sexual. Las mujeres tenemos derecho a transitar y viajar seguras en el transporte público de nuestra ciudad.
En promedio, al bañarte gastas 132 litros de agua. Al lavar trastes 31.5 litros y al lavar ropa 28 litros. En total, una persona gasta 307 litros al día, es decir una familia de 4 personas consume más de un tinaco de mil 100 litros. Los ciudadanos podemos hacer nuestras actividades cotidianas con una tercera parte del agua que consumimos actualmente, para así dar acceso a otros que hoy día no lo tienen y preservar el medio ambiente.
En la Ciudad de México murieron 2 mil 255 personas en accidentes de tránsito en los últimos cinco años, de acuerdo al Servicio Médico Forense. Usar el cinturón de seguridad, protege nuestras vidas como conductores y pasajeros. Cambiar nuestro comportamiento puede cambiar la seguridad en las vialidades de nuestra ciudad.
En la Ciudad de México murieron mil 273 personas en accidentes de tránsito, sus cuerpos presentaban alcohol en la sangre, según información del Servicio Médico Forense. La Encuesta de Cultura Ciudadana aplicada en 2008, muestra que siete por ciento de las personas admitieron que en la última semana había abordado un coche conducido por una persona que había bebido. Conducir ebrio pone en peligro nuestras vidas como conductores, acompañantes y transeúntes.
Entre 2004 y 2008 fallecieron 4 mil 115 peatones en las calles de nuestra ciudad. Si continuamos así, en el 2020 las muertes en accidentes de tránsito serán similares a las producidas por el cáncer o enfermedades cardiovasculares. Los cruces peatonales y las señalizaciones tienen su razón de ser, respetarlos puede salvar nuestras vidas.